No hay dos nevadas iguales. La intensidad y dirección del viento, la altura de la isoterma (allí donde se registran los 0º C), la humedad ambiental y la intensidad/localización/calidad de la precipitación determinan el aspecto que tendrá un paisaje tras un episodio de nieve. En latitudes como la nuestra, al ser un fenómeno poco común, las diferencias entre una nevada y otra se perciben con más evidencia. La de este final de otoño se ha caracterizado por un frío muy intenso y persistente —en las cimas de Tramuntana se han registrado temperaturas bajo cero tres noches consecutivas—, un aire muy seco, rachas del norte muy fuertes y precipitación moderada. Resultado: escaso espesor de nieve aunque uniforme y duradero, paredes norte de las cimas más altas tapizadas de hielo y, en los momentos de ausencia de nubes —gracias a la elevada sequedad del aire—, una luz extremadamente limpia e intensa propia de la alta montaña. Una luz que, en las alturas de la Serra, permitía contemplar el paisaje con una inusitada pureza de colores —léase saturación—, circunstancia poco frecuente en el Mediterráneo.
Podría afirmarse que un excursionista y un fotógrafo de naturaleza desarrollan su actividad en horarios antagónicos. Mientras una excursión suele comenzar y acabar con el sol sobre el horizonte, el paisajista, por lo general, evitará las horas centrales del día, dedicándose a la corta franja horaria del amanecer o el atardecer. Como de costumbre, esto es lo que me propuse estos últimos días de nieve: dejarme seducir por un sugerente Puig de Massanella engalanado de blanco, en esos instantes de luz tan especial como efímera que es el atardecer de un día despejado. El blanco manto desapareció por completo al día siguiente, derretido por la lluvia.
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Una partió ejerce de camino visual desde un primer plano hasta la cumbre del Puig de Massanella. La luz rasante acentúa el relieve de un conjunto contrastado por luces frías y cálidas.
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Los anglosajones lo llaman «Alpenglow», literalmente «Incandescencia Alpina». Un fenómeno habitual en la alta montaña y muy apreciado cuando aparece en nuestras latitudes.
El Puig de Massanella proyecta su sombra sobre las laderas del Puig Tomir.
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Por fín he tenido la suerte de presenciar el fenómeno de los rayos anti-crepusculares teniendo la cámara conmigo, además en un paisaje ya de por sí poco habitual. Los rayos anti-crepusculares son rayos de luz solar que parecen converger en un punto frente al Sol. Es decir, en el extremo opuesto donde el sol se acaba de poner. Son similares a los rayos crepusculares pero se ven opuestos al Sol en el cielo. Proceden del sol ya oculto bajo el horizonte pero que sigue iluminando las capas altas de la atmósfera, que vemos gracias al polvo/humedad en suspensión. La luz está cada día ahí, pero en días con unas condiciones determinadas —cielos despejados muy secos— los haces de luz adquieren más presencia y sobre todo un tono mucho más saturado. Ambientes propicios para que se dé este fenómeno: la alta montaña y los desiertos, por la limpieza y sequedad del aire. A veces, la existencia de nubes altas en el horizonte de poniente (o cimas de montañas muy altas) puede interrumpir parcialmente el recorrido de estos rayos, creando ‘huecos’ de sombra entre los haces de luz —como en la fotografía—, de la misma manera que interrumpimos el foco de una linterna poniendo nuestros dedos delante. Los rayos anti-crepusculares pueden darse en cualquier estación del año aunque según las condiciones atmosféricas, puede variar mucho de aspecto e intensidad.
Coll de Massanella.
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Algunos buenos manuales de fotografía de paisaje mencionan la luz del crepúsculo (o de la aurora), como uno de los tipos de luz más interesantes que encontraremos en la naturaleza: una suavísima luz difusa, de bajo contraste y que por unos minutos inunda todo el paisaje en un ambiente muy especial, casi de ensueño. Unicamente se da en días despejados, tras la puesta de sol o bien un rato antes del alba. Se aprecia mucho mejor en espacios abiertos.
Coll de Massanella.
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Ultimas luces. A lo lejos, sa Rateta, Puig de Galatzó, s’Esclop y es Teix.
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