La intervención humana, una de tantas nefastas consecuencias originadas por la especulación y la masificación que padece la isla desde hace décadas, se evidencia en infinidad de lugares, particularmente en el litoral. Sin ánimo de profundizar sobre el recurrente tópico, en este artículo me quiero limitar exclusivamente a mostrar gráficamente unos sencillos ejemplos —de una lista interminable— de lo que cualquier fotógrafo de naturaleza ha podido constatar en el transcurso de los últimos años en Mallorca.
.
.
Pollença y su puerto. La construcción de la monstruosa circunvalación del Port de Pollença y el notable incremento de alumbrado público quedan de manifiesto en estas dos imágenes, tomadas ambas en el mismo momento del año.
.
.
.
.
Sector central y oriental de Mallorca: Inca, Llubí, Sineu, Manacor, Felanitx. En primer plano, el macizo de los Tossals. En 22 años, la iluminación urbana se ha multiplicado por dos, incluso tres. Infinidad de nuevos puntos de luz han aparecido como consecuencia de la desenfrenada actividad inmobiliaria de los últimos 20 años, así como la construcción y alumbrado de nuevas carreteras. Una nueva realidad extensible a todo el territorio insular y que, junto con el espectacular incremento del tráfico aéreo en el cielo y el mar, han reducido drásticamente la posibilidad de practicar fotografía nocturna de naturaleza incluso en el rincón más remoto de la isla.
Exposiciones con la luz de la luna llena desde el Puig Major.
.
.
.
.
Como un cáncer, los más dispares e inesperados despropósitos de la industria turística llegan cada vez más lejos, invadiendo y desvirtuando enclaves considerados como sagrados para los amantes de la naturaleza. La reciente instalación de alumbrado fijo en el túnel peatonal que da acceso al Torrent de Pareis es el último engendro de una lista que parece no acabar nunca. Playa del Torrent de Pareis durante el crepúsculo estival.
.
.
.
.
No todo está causado por la intervención humana, al menos directamente. En este caso, la fisonomía de Cala Figuera de Formentor ha sufrido drásticos cambios a causa de repetidas riadas que arrasaron el cauce del torrente y su desembocadura de fina arena. Quizás también los duros embates marítimos de Tramuntana hicieron desaparecer las rocas que aparecen en la imagen izquierda. Fotografías tomadas desde el mismo punto y el mismo momento del año.
.
.
.
.
Playa de es Trenc. Con la encomiable intención de preservar de la invasión humana el frágil sistema dunar de determinadas playas de la isla —nueva consecuencia de la masificación—, las instituciones encargadas del medio ambiente han decidido colocar kilómetros de elementos artificiales en el paisaje en forma de vallas protectoras. Una medida no exenta de polémica, que además necesita de vigilancia directa por parte del funcionariado para garantizar su eficacia. Es ésta una constatación puramente estética, insisto que desde el punto de vista del fotógrafo de naturaleza.
.
.
.
.
