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El pasado 17 de diciembre, con motivo de las abundantes lluvias caídas en la isla, me desplacé hasta el hermoso rincón de la font de sa Costera, con el fin de hacer una buena sesión de fotos. Por falta de tiempo, hasta ahora no he «revelado» más que una. Hoy me decido a revelar una más de entre el lote de las más significativas.
En esta propuesta en concreto, decidí hacer una exposición larga con el fin de resaltar el contraste entre el agua «suavizada» y el resto del paisaje, especialmente tosco y abrupto en esta zona entre Fornalutx y cala Tuent. El mar estaba bastante revuelto, por lo que, para conseguir una superficie marina lo más suave posible, prolongué deliberadamente el tiempo de exposición hasta los 30 segundos, con dos filtros de densidad neutral que restaban 5 pasos de diafragma. Asimismo, reduje al máximo la abertura del diafragma (f/22) y bajé la sensibilidad Iso a 50. Aún así, el resultado de una exposición única de 30 seg. no me satisfizo: el mar no estaba suficientemente suave. Así pues, decidí hacer varias tomas sucesivas idénticas, seis en total, cada una de 30 seg, para luego, en el post-procesado, apilarlas y promediarlas entre sí. De esta forma incrementaba la suavidad del mar y además creaba un barrido bastante exagerado de las nubes en el cielo. Otra ventaja que me aporta esta operación es la eliminación total del posible ruído que aparezca en la imagen, ya que la toma se realizó al rato de ponerse el sol y por tanto, con cierta oscuridad. El problema de esta escena fue el color: la temperatura de color era excesivamente fría, dejando a la escena prácticamente sin tonos cálidos, salvo un toque en las rocas y el cielo.
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La composición resultante me convenció, aunque no su color. No fue posible corregir la excesiva dominante fría por ausencia de suficientes tonos cálidos con los que compensar. Como alternativa, le di un vistazo a la imagen en monocromo y decidí ir adelante. Perdía el color, pero a cambio obtenía una imagen llena de fuerza y dramatismo, gracias a que el B/N centra la atención en las formas y las luces. El juego de volúmenes rocosos, la superficie lisa del mar, la profundidad de campo y la cascada de agua como elemento principal de la escena, todo recobraba más presencia. Siempre es una decisión difícil pasar una foto de color a B/N. En este caso en particular, los resultados me han convencido plenamente. Para la conversión, utilicé el plugin de Photoshop Nik Silver Efex pro, que dispone de una amplia selección de herramientas para poder controlar el proceso a B/N con extrema precisión (tonos selectivos, contraste, estructura), finalizando con un virado en bronce casi imperceptible en Photoshop, lo suficiente como para no dejar la imagen en blanco y negro puro.
Ejercicios como éste siempre son arriesgados. No sabes si ha valido la pena hasta que uno ha terminado todo el laborioso post-procesado digital. Depende del buen alineamiento del lote de imágenes y de la pericia en el manejo de Photoshop. Este podría ser un ejemplo muy representativo del trabajo que hay detrás de lo que puede parecer un simple disparo más.
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